viernes, 31 de enero de 2014
Amor
miércoles, 1 de junio de 2011
futuro incierto
Jürgen encendió un cigarro. Lo necesitaba. Valencia le agobiaba. Le pasaba cada vez que visitaba esa ciudad. Y más aún ahora, con la feria del libro en su apogeo y toda la gente apelotonada entre las casetas. Además estaba enfadado. El cargamento había llegado tarde. Ese puto barco siempre se retrasaba. Aunque la culpa la tenía el capitán, vividor donde los haya. Había sido acusado por violación y todo. Cada mes, Jürgen se replanteaba volver a trabajar con él. Se acordaba de cuando era pequeño y no encajaba en su clase. Con nadie. Y ahora aquí está, esperando. Por fin, media hora después el barco llegó.
Sube a bordo y baja hacia el almacén. Se planta delante de la puerta, como dudando. La abre. Docenas de ojos se abrieron a la vez, fijos en los suyos. Iba a ser difícil elegir esta vez. Entra y cierra la puerta.
lunes, 30 de mayo de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
la vida (no) es así
Este relato ha sido escrito por Cuervo, blogger invitado a Escanciador de Palabras:
(http://graznidosdecuervo.blogspot.com/)
domingo, 26 de diciembre de 2010
sangre
jueves, 10 de junio de 2010
OTRO LADRILLO EN EL MURO (P.F.)
Se encontraba sentado de nuevo en aquel paraje solitario. Se consumía el cigarrillo en su mano, sin apenas haberle dado dos caladas. miércoles, 9 de junio de 2010
el ladrón de historias
El primero dio un paso adelante y le estrechó la mano.
-Bienvenido, señor Fredrikson. Mi nombre es Hannigan. Pero puede llamarme Jack.
No sabía el motivo, pero ese hombre le causaba escalofríos.
-¿Sabe por qué está aquí, señor Fredrikson?
Su voz, tan grave y tan imponente, le hacía recordar a la de su padre. Ese hombe le daba miedo.
-Deduzco, por su silencio, que no. Ruego me disculpe si los métodos utilizados por mis hombres para contactar con usted y traerle hasta aquí han sido...poco ortodoxos.
¿Poco ortodoxos? Le habían secuestrado a plena luz del día, cuando salió de su casa para ir a trabajar. Le habían puesto una bolsa en la cabeza y le habían metido bruscamente en una furgoneta.
-No tengo dinero- logró decir.
-No nos importa su dinero, señor Fredrikson- anunció el tal Hannigan tras una breve risa.- Nos importan sus historias.
-¿Mi...mis...mis historias?
-Eso es. Sus historias.
El desconocido se sentó.
-Así que ya puede empezar.
-¿Empezar?
Cada vez estaba más nervioso. ¿qué esperaba ese hombre de él?
-Sí, empezar. Cuénteme una historia. La que usted quiera. Invéntese un cuento. No se queje, más fácil no se lo puedo poner.
¿Estaba hablando en serio? ¿Esa gente se había tomado tantas molestias solo para escuchar una historia? ¿Le habían secuestrado para ver cómo un don nadie como él les contaba un cuento? Logró hablar de nuevo:
-Disculpe, señor Hannigan, pero no sé de qué me está hablando.
-Es muy fácil. No hay que saber nada. Solo tiene que inventarse algo. Y contárnoslo. Una historia, una aventura. Puede usted incluir a tantos personajes como quiera. Puede ser una comedia, un drama, incluso un musical.
-¿Por qué?
-¡Qué importa eso! Usted hágalo. Y no me haga perder más tiempo. Ni a mi ni a mi amigo. Oh, pero qué maleducado he sido. No le he presentado a Robert.
Miró hacia el otro hombre, ahora ya un poco menos desconocido. Se sobresaltó al ver que empuñaba un revólver que le apuntaba.
-Robert pierde los nervios fácilmente. No querrá usted que se le dispare el arma, ¿verdad? Pues adelante, empiece. ¡YA!
-Está bien- espetó nervioso.- Érase una vez...
-¿En serio? ¿De verdad quiere empezar por Érase una vez? Puede hacerlo mejor.
Los sudores fríos iban ocupando cada vez más partes de su cuerpo. Su cerebro trabajaba a toda velocidad, aunque miraba de reojo a Robert y su revólver, cuya trayectoria seguía hacia su dirección.
-La gente le decía que cómo era posible que se hubiese enamorado. "No la conoces desde hace tanto tiempo", le espetaban. Pero a él le daba igual. Esa chica de pelo castaño le había cautivado...
-Pare. Una historia de amor es demasiado fácil. Vuelva a empezar. Y esta vez lo hará mejor, lo presiento.
No se le ocurría nada. Y parecía que ese hombre no se contentaba con cualquier cosa, aunque parecía fácil cuando se lo explicó. Su mente seguía trabajando a marchas forzadas. Comenzó otra historia.
-Laura salió de clase a las nueve menos cinco de la tarde. Llevaba todo el día pensando en esa hora. Deseando que llegase. [...] Ese día le vio por primera vez. Era un hombre que vestía de negro, con el pelo largo y que llevaba una gorra de baseball. Estaba apoyado contra la pared. No le dio importancia el que se hallase allí. Sería cualquier amigo o familiar de cualquier alumno que, como ella, salía a esa hora de clase. Así que siguió caminando despreocupadamente sin percatarse de que el hombre alzó la vista y la siguió con la mirada, observándola hasta que dobló una esquina y desapareció por la calle adyacente...
-No me diga más. La chica acaba muerta y el misterioso hombre es la muerte que venía a por ella. Déjese de historias con final predecible. Quiero una historia buena. Quiero oir la mejor historia jamás contada, no me vale cualquier cosa. Le doy una última oporunidad. O, mejor, se la da Robert.
Cada vez veía más cerca su muerte. ¿Qué pretendía ese hombre? ¿De verdad quería escuchar una historia, o estaba simplemente jugando con él? Procuró relajarse un poco, aunque no era nada fácil. El dedo de Robert seguía en el gatillo. Su imaginación voló, en pocos segundos, a varias situaciones y mundos. Pero ninguna le convencía. Bueno, ninguna le convencería a Hannigan. Se le ocurrió una cosa. No, no funcionaría, presentía. Pero aquellos hombres se impacientaban. Que sea lo que Dios quiera.
-Se trataba de una sala oscura. Y pequeña. Los dos hombres le estaban esperando. Uno de ellos permanecía de pie. Vestía un traje oscuro, muy elegante. Iba bien peinado, calzaba unos zapatos italianos y desprendía un aroma a perfume. Se notaba, pero no cargaba. El otro esperaba sentado en uno de los dos sillones de la sala. [...] Cada vez veía más cerca su muerte. ¿Qué pretendía ese hombre? ¿De verdad quería escuchar una historia, o estaba simplemente jugando con él? Procuró relajarse un poco, aunque no era nada fácil. El dedo de Robert seguía en el gatillo. Su imaginación voló, en pocos segundos, a varias situaciones y mundos. Pero ninguna le convencía. Bueno, ninguna le convencería a Hannigan. Se le ocurrió una cosa. No, no funcionaría, presentía. Pero aquellos hombres se impacientaban. Que sea lo que Dios quiera. Y les contó su historia, la mejor que habían escuchado jamás. Esa misma historia. No había otra. Fin.
-¿Sabe qué? Me ha sorprendido. No pensé que tuviese tanta imaginación. Pensé que tendría que matarle tras otra mierda de relato. Pero esto no me lo esperaba. Es fantástico. Gracias, señor Fredrikson. Aunque... no me gusta el final. Demasiado abierto. Pero no se preocupe, no le voy a hacer pensar más. Ya lo pongo yo.
El disparo apenas le dio tiempo de sobresaltarle.
sábado, 22 de mayo de 2010
mi primera vez
Y tenían razón. Hoy, por fin, me han quitado la venda. Después de tantos años sin ver por culpa de algo llamado ceguera congénita, pudieron operarme. No sé cómo, pensé que era inoperable. Pero lo han hecho. Y ahora sé cómo es la vida. Nací hace 24 años, pero ésta es mi primera vez en el mundo.
lunes, 17 de mayo de 2010
visita
Salió de la facultad con el mismo sentimiento de todos los días de que no podía ser bueno salir de clase de noche. Pero es lo que tocaba. Tenía amigos que no pisaban por clase e, incluso, aprobaban las asignaturas. Pero ella no era así. Le parecía hipócrita decir que era universitaria y luego no acudir a la facultad. Así que iba todos los días religiosamente. Ese día le vio por primera vez. Era un hombre que vestía de negro, con el pelo largo y que llevaba una gorra de baseball. Estaba apoyado contra la pared. No le dio importancia el que se hallase allí. Sería cualquier amigo o familiar de cualquier alumno que, como ella, salía a esa hora de clase. Así que siguió caminando despreocupadamente sin percatarse de que el hombre alzó la vista y la siguió con la mirada, observándola hasta que dobló una esquina y desapareció por la calle adyacente.
Cuando entró en el bar llegaba diez minutos tarde. Su madre había conseguido entretenerla un rato alegando que no tenía la habitación lo suficientemente ordenada. Mamá, acabamos de mudarnos, déjame respirar, le había dicho. Javier la estaba esperando pacientemente en la barra, con una caña ante él. Tras un beso apasionado, aunque lo suficientemente discreto, pidió otra para ella y se sentaron en la mesa que solían ocupar normalmente. Hablaron de todo un poco. De cómo las clases de ambos habían sido un coñazo. De la mudanza, que tenía a Laura un poco harta. Y de los planes para el verano, tema importante ya que ella era de allí, de Oviedo, y él de Burgos.
-Podríamos ir a mi casa en julio y a la tuya en agosto.
-Ya, pero no quiero conocer a tus padres tan pronto. No me malinterpretes, te quiero, pero me da un poco de vergüenza.
-Sí, tienes razón, la verdad es que sería un poco pronto. Pero me muero de ganas de conocer Burgos.
-¡Normal! Jajaja. No te preocupes, te prometo que te lo enseñaré a fondo. Te va a encantar. Ya nos arreglaremos. Pero no sé aún si me saldrán unas prácticas este verano. Llevo dos años estudiando Periodismo y me gustaría entrar en alguna radio.
-Te entiendo. Es importante. Si no te explotan demasiado y te dan días de descanso alguna vez, nos vamos por ahí: a Burgos o donde sea. Yo lo que quiero es estar contigo.
Siguieron charlando hasta que las necesidades fisiológicas se adueñaron de la voluntad de Laura. Se acercó al baño y, al pasar por la barra, se dio cuenta de que allí se encontraba el mismo hombre que había visto dos horas antes a la puerta de su facultad. Vestía de negro, tenía el pelo largo y llevaba una gorra de baseball. Al principio pensó que era casualidad, pero al ver que la observaba cuando salió del baño, se puso un poco nerviosa. Aún así no le dijo nada a Javier. No quería preocuparle con un asunto que podría no ser nada raro. Aunque ella no lo creía. Cuando se acabaron la segunda cerveza ella le pidió que la acompañase a casa. El lo hizo gustosamente. Se besaron y se despidieron.
A la mañana siguiente su madre la despertó más temprano de lo habitual.
-Venga, levántate, que nos tienes que ayudar a colocar una última caja, que se nos había olvidado.
-mmmjdhjpaldhic
-Veeeenga. Eso te pasa por salir por ahí entre semana. Ese novio tuyo...
-Es cuando nos podemos ver. El tiene clases por la mañana y yo por la tarde.
-Me da igual. Pues os veis el fin de semana. Lo importante son los estudios.
-Sí, mamá.
-"Sí mamá", pero levántate ya.
No tuvo más remedio que obedecer. Se duchó, desayunó y cogió la caja que había que colocar. En uno de los lados ponía "álbumes". La abrió y cogió el primer álbum. Eran fotos de cuando ella era pequeña. Le hizo gracia verse cuando iba a primaria. Al llegar al final cogió otro y, cuando vio la primera foto, se sorprendió al ver a su padre cuando era joven. Tenía barba y el pelo largo, pero rizado, casi a lo afro. Se rió un buen rato. Pero se le pasó enseguida cuando abrió el tercero y vio una fotografía que le llamó mucho la atención. Era una foto del pueblo de sus padres, en una pequeña plaza. En primer plano se veía a su abuela sentada en una silla de esas de plástico blanco. La acompañaba su abuelo, sentado a su lado. Entre ellos, de pie, sonreía su madre. Supuso que el autor de la foto sería su padre. Pero lo que le hizo dar un respingo fue la figura que se encontraba en segundo plano y que miraba al grupo fijamente. Era un hobre que vestía de negro, tenía el pelo largo y llevaba una gorra de baseball. Era él. El que había visto en la facultad y luego en el bar el día anterior. Y ahora lo veía en una foto familiar. Enseguida llamó a su madre.
-Mamá, ¿quién es este que aparece en esta foto?
-A ver...Pues no lo sé. Sería uno que pasaba por allí.
-Este es el pueblo de los abuelos, ¿verdad?
-Sí. ¡Qué triste esta foto!
-¿Por qué dices eso?
-Porque esta foto se tomó el día anterior de que se muriese la abuela.
Después de colocar los álbumes en su nuevo sitio decidió que iba a ir a la facultad de Javier a contarle lo del hombre que había visto en dos lugares diferentes y, además, en una foto de su familia. Si se daba prisa llegaría al cambio de clases y le podría ver. Se terminó de arreglar y, tras despedirse de su madre, que refunfuñó un poco al ver que no se ponía a estudiar enseguida, bajó a la calle. Al cruzar el umbral del portal, un frío recorrió su cuerpo. Allí estaba, en la acera de enfrente, mirándola. Vestía de negro, tenía el pelo largo y llevaba una gorra de baseball. Se puso nerviosa y apretó el paso. Miraba hacia atrás, pero él no la seguía, sino que se quedaba allí, de pie, observando cómo se alejaba. Cruzó una calle a toda prisa sin darse cuenta de que el semáforo estaba en rojo. Oyó un pitido muy fuerte y, antes de que pudiese apartarse de la trayectoria de esa furgoneta que avanzaba hacia ella, sintió el golpe y cómo caía al suelo. Abrió los ojos como pudo y lo vio ante ella. Vestía de negro, tenía el pelo largo y llevaba una gorra de baseball. Cerró los ojos, esta vez para siempre.
martes, 16 de febrero de 2010
mierda de amor!
A las once y diez de la noche llegaron sus invitados, diez minutos más tarde de lo acordado, pero nadie se preocupaba, solía pasar. Una de las invitadas traía a una amiga suya. Guapísima, pensó Rubén. Se llamaba Blanca y tenía un semblante serio, como el suyo. Después de las presentaciones alguien se atrevió a preguntar qué era lo que le pasaba, pues tenía la cabeza baja y no hablaba más que cuando le preguuntaban directamente. No contestó, sino que lo hizo una de sus amigas: "Mal de amores que tiene la pobre". "Pues bienvenida al club", contestó Rubén antes de excusarse y levantarse para ir a su habitación.
Cuando llevaba un rato buceando por Internet mientras, de fondo, oía las voces que pegaban en la habitación de al lado aquellos cuyas vidas les permitía estar todo el día de fiesta, pensaba, oyó que le golpeaban la puerta. Era Blanca. "¿Me lo cuentas y te lo cuento?"
Después de un rato bastante largo escuchando cómo ella estaba enamorada de un chico con el que estuvo saliendo y que, tras casi un año con ella había puesto fin a su relación, le contó su problema, que era prácticamente igual. A las tres y pico de la madrugada fueron a buscarlos sus amigos. Ya se iban. Así que cogieron sus abrigos y salieron con ellos, pero no tenían ganas de fiesta ninguno de los dos. Rubén la acompañó a casa. De camino no hablaron tanto como antes, pero eso le daba la oportunidad de pensar. ¿Le gustaba? Bueno, sí, era muy guapa. Pero eso no es suficiente para él. ¿Le gustaba? Habían conectado desde el principio y se contaron sus problemas con confianza. Ya llegaban al portal. ¿Le gustaba? Durante esa noche no había pensado ni un momento en la chica que le dejó el corazón roto una semana atrás. Ya están parados y ella tiene las llaves en la mano. ¿Le gustaba? Sí, le gustaba. "Voy a besarla". Pero no pudo hacerlo inmediatamente, porque el móvil de ella empezó a sonar. "¿Si? [...] ¿Por qué me llamas? [...] ¿En serio? [...] ¿Estás seguro? [...] Dios, claro que te perdono, yo también te quiero".
martes, 9 de febrero de 2010
mariposas
Pero hay una cosa que tiene el amor: que puede ser genial o una puta mierda. En el caso de Tomás era lo segundo, ya que ella no sentía nada por él. Por eso finalizó la relación. Sus mariposas estaban dormidas y, al parecer, no querían despertar. Así que Tomás se sumió en un universo de tristeza, del que sus amigos pretendían sacarle. Pero daba igual, las mariposas pueden más que ellos. Pueden más que nadie. Son los animales más fuertes del universo. Provocan huracanes al otro lado del mundo, dicen. Por algo será... También dicen que el tiempo es la mejor medicina y el mejor de los médicos. Pero Tomás no quería averiguarlo. Le animaban con eso de que encontraría a una chica que sería LA chica, tarde o temprano. En esto pensaba mientras cogía el revólver de su padre del cajón de su armario. No quería averiguarlo.
viernes, 25 de diciembre de 2009
lunes, 26 de octubre de 2009
Creéme
Así que quiero aclarar las cosas, aunque no me acuerde muy bien. Porque lo que sí que recuerdo es que yo solo pasaba por allí, que yo no empecé esa pelea que acabó con un tío desangrado en el suelo por culpa de una puñalada. Yo simplemente lo vi tirado, le quité el cuchillo e intenté ayudarle. Pero, en ese momento, vi unas luces azules. La policía. Me detuvieron sin preguntar nada y me metieron en calabozos. Como tenía antecedentes por culpa de un gilipollas que el año pasado le pegaba palizas a su mujer y al que yo me cuidé de que probase su propia medicina, no me creyeron cuando les dije que me lo encontré tirado en el suelo ya. Y a partir de aquí fue cuando dejaste de hablarme, cuando no cogías el teléfono. No me creías. No espero que con esta carta lo hagas, pero por lo menos estoy luchando por ti.
Lo demás lo tengo ya un poco borroso. Recuerdo que salí de los calabozos a la espera del juicio, pero no me acuerdo muy bien de lo demás. Espera, sí, recuerdo que de la que iba a casa pasé por la calle donde sucedió todo. Si, me paré un momento a observar el callejón. Me entró rabia: por culpa de ese callejón te perdí, quizá para siempre. Y... si, ya empiezo a recordar. Estaba observando la mancha de sangre cuando oí voces. "Ey, ese es el tío que mató a Rober". "¿qué?". "Sí, es él". Me giré y vi a cuatro tipos viniendo hacia mí. Oscuridad. Espera, que no acaba aquí, abro los ojos y estaba tirado en el suelo con los cuatro tíos intentando salvarme de una herida que no pintaba nada bien en el cuello. No, espera, no son ellos, son otros, van de uniforme y guantes. Sigo oyendo voces. "¡Se nos va, se nos va!". Oscuridad de nuevo.
Y, luego, aquí. No sé si será una habitación de hospital. O un calabozo. El caso es que está bastante oscuro, no sé ni cómo estoy pudiendo escribirte esto. No veo nada a mi alrededor, no oigo nada. ¡Espera! ¿Qué es esa luz?
martes, 20 de octubre de 2009
Adiós
Otra cosa que me encantaba era verte cenar sardinas a las ocho de la tarde, ¿te acuerdas? Me chocaba que una persona cenase tan pronto, pero ya se sabe, cuando el hambre aprieta... A mis padres también les resultaba extraño que me gustase sentarme a tu lado y verte cenar. De hecho, es normal de pensar. Ahora, recapitulando, también a mi mismo me resulta curioso. Y de eso me acordé cuando te vi el pasado lunes.
Pero lo mejor era tu actitud. Me parece que nunca te vi enfadado o, si acaso, poquísimas veces. Siempre sonriendo, siempre alegre y siempre hablando en broma tomando el pelo a los demás. Yo creo que por eso yo soy así, me lo pegaste tú. Pero es que, claro, es la mejor actitud que puede tener alguien si pretende ir por la vida, verdad? Yo creo que si.... También de eso me acordé cuando te vi el pasado lunes.
Muchas más cosas, todas buenas, se me vinieron a la cabeza cuando el pasado lunes mi hermano me despertó y me dijo que nos teníamos que ir a Luanco a verte. A despedirte. Ese día,el previo al de tu funeral, llovió un poco. ¿A que no sabes de lo que me acordé? Yo creo que si...
domingo, 27 de septiembre de 2009
de sueños presidenciales
Tras unas ocho horas de vuelo, por fin llegan. Una limusina les recoge y les lleva a la Casa Blanca. ¡La Casa Blanca! El sueño de cualquier presidente. Al llegar, les conducen por unos jardines muy bonitos, preciosos, según piensa Claudia. El presidente Morgan y señora les está esperando. Aunque no era la primera vez que se ven, impone un poco. Tras los saludos de rigor posan para la foto, la foto que todos los invitados del anfitrión se hacen. Claudia mira con cierto nerviosismo a sus hijas y luego a la cámara. A sus hijas de nuevo. Se resigna, mira de nuevo a cámara y sonríe. Flash.
Algunas horas más tarde, tras reunirse con el presidente Morgan, a Javier le comunican que la foto está causando cierto revuelo en la red, aunque nada preocupante, de momento. A la gente española le choca cómo son sus hijas, de aspecto gótico. Cuando se lo cuenta a su esposa, ella asiente. "Te lo dije, te advertí que no era normal". "Cariño, cada uno es como es y no debería avergonzarse por ello. Yo soy su padre y las apoyo, me da igual lo que diga la gente, se les pasará". Efectivamente, unos pocos días más tarde ya no se hablaba de eso, la gente estaba ya con otras cosas. "Ha sido un buen viaje", pensó.
Y la intranquilidad que tenía desde un principio ya desapareció. Había soñado que un presidente, de nombre José Luis, tenía unas hijas como las suyas. Que había hecho el mismo viaje y que mandó retirar la foto en cuanto se dio cuenta. Ante tal retirada, los medios se echaron como carnaza y todo el mundo se reía de ellos. "No hubiese sido una buena idea".
lunes, 21 de septiembre de 2009
de ficciones ficcionales de ficción, coño!
La película va de unos extraterrestres que llegan a la Tierra y aquí se quedan. Concretamente en Sudáfrica. Y unos nigerianos son los que trafican con armas con ellos, pero aspiran a algo más que eso, así que se comen los brazos de algunos de los aliens. El que quiera saber más que la vea, que me da pereza y puede que se me escape algún espoiler. En fin, que el gobierno de allí la considera ofensiva. Esto lo traigo a cuento porque cada vez que sale una noticia de éstas (que hay más, siempre hay alguien molesto con el cine) me pongo un poco de los nervios, ya que lo que hace la productora es un producto de ficción. Si fuese un documental, bueno. Si fuese un reality, bueno. Pero es ficción. FICCIÓN. También los del Vaticano se quejaban de El código Da Vinci y otros colectivos se quejan de otras películas. Y no lo entiendo.Sí, en esta película salen nigerianos comiéndose brazos de extraterrestres, pero en una película. No es verdad. Tampoco hay aliens en Sudáfrica y nadie dice nada (mmm... ¿será porque los hay?)
Si todos los productos de este tipo, culturales: libros, pelis, etc. hay que hacerlos siendo políticamente correcto siempre, menuda mierda, así de claro. Todas las historias serían iguales, ya que no podrías contar nada 'anormal' o fuera de lo común de nada ni nadie. Pues nada, ya que hay que ser así de tiquismiquis (o sea, gilipollas), seámoslo. La próxima vez que vea Superman voy a crear una plataforma y a protestar, porque sale un tío volando y eso no puede ser, porque no existen, los hombres no vuelan. O el próximo capítulo que vea de True Blood (aunque falta un cacho para que comience la tercera temporada, ¡qué ganas ya! y acaba de acabar la segunda) crearé ora plataforma para protestar por la imagen de chupasangre que les dan a los habitantes de pueblos rurales de EE.UU.
El caso es quejarse. Señores, por favor, cállense la boca y disfruten de la película.
p.d.: Eusebio, mi amigo becario en Murcia, me llamó ayer otra vez. Desde un avión Air Sudáfrica. Resulta que también vio la película y el tío está convencido de que los aliens ya llegaron a la Tierra y están en Sudáfrica. Así que fue para allá y me llamó de la que volvía. Al parecer, cuando llegó vio a un ser muy extraño colándose por una valla y lo siguió. Pues resultó que era un extraterrestre! Si! Ojo, esto es una exclusiva! Así que siguió siguiendo con el seguimiento y se encontró con que no estaba solo, había muchos más. Y luego vio que había cámaras, focos, luces y todo tipo de elementos de rodaje. Así que se decepcionó un poco al principio, pero luego se le pasó, porque no es que estuviesen rodando una película, o la segunda parte de District 9, sino que estaban grabando para Callejeros Terrícolas, que es un programa que tiene Cuatro en Urano. Si lo entrevistaron y todo. Por cierto, que muy majos los uranios. Ya luego se fue a una discoteca a ver si veía a los de Callejeros Fiesteros, pero no hubo suerte, aún no está inventado. Dice que se va a quedar allí unos días por si aparecen, que seguro que no tardan en hacerlo. Amén.
martes, 1 de septiembre de 2009
de repeticiones y más repeticiones. Y repeticiones también
Yo creo que deberían simplificar para no confundir a la audiencia y cambiarlos todos de nombre: El de La 1, El de Cuatro, etc. ¡Cómo se repiten! Aunque, mirándolo bien, tiene su lado positivo: no tienes que andar mirando en la prensa o en el teletexto lo que hay en la tele, porque en una cadena u otra va a estar el mismo programa. ¡Cómo se repiten! Esque solo le falta a La 2 hacer el programa. ¡Cómo se repiten! Pues venga, hago un llamamiento a La 2. No puede ser que no tengan ustedes el programa en su parrilla. ¡Cómo se repiten! ¡Adelante! Lo podrían llamar Científicos viajeros por el mundo Mix.
¡Cómo se repiten! Yo esque odio las repeticiones.
p.d.: Eusebio, el becario de Murcia que es amigo mío, me llamó anoche todo preocupado. Me dijo que se había perdido El de Cuatro. Y no podía ser, me decía, porque iban a Los Ángeles y luego a Miami. Pero que no me preocupara, que había estado de cañas con un tinky-winky que le regaló una tableta de chocolate mágica que, si la pones al baño maría, puedes leerle la mente a la primera lombriz que te encuentres. Lo hizo y se fue, pues, al campo a probar. Se encontró con una lombriz pero ésta no pensaba nada. Y solo se podía hacer una vez. ¡Pues ya es mala suerte!
viernes, 21 de agosto de 2009
de calores y conspiraciones
p.d.: hoy me llamó un becario de Murcia y me contó que ayer, de repente, entró en casa y estaba nevando. ¡Dentro de su casa! Le preguntó a Jeffrey, que es una sardina en lata que tiene como mascota, que qué estaba pasando. Jeffrey respondío, siempre a través de la lata (porque aún la tiene cerrada, por si acaso) que de repente vio una luz, llegó Santa Claus y, cuando se fue, empezó a nevar. Pero lo peor de todo es que no había dejado ningún regalo porque, según palabras textuales suyas, "how how how, aún no es Navidad, how how!".
Brindo por ello!
miércoles, 19 de agosto de 2009
de intentos de tetas hasta la barbilla y pilotos de F1
Por cierto, hablando de laSexta. Ya tengo ganas de que llegue el fin de semana para ver el Gran Premio de Europa de F1 que, como ya saben, será en Valencia. A Renault lo sancionaron sin correr pero al final le levantaron el castigo y correrá. Menos mal. Ya con nuevo segundo piloto que, a poco, lo hará mejor que Nelsinho. Le deseo toda la suerte del mundo a Fernando Alonso y deseo que Luca Badoer no puntúe y así los de Ferrari se den cuenta de que tendrían que haber puesto a Gené como sustituto de Felipe Massa. Y estoy seguro de que, haga lo que haga en la calificación, Timo Glock puntuará en la carrera. Confío en él.
Brindo por ello!
viernes, 14 de agosto de 2009
de esperas, gentlemen, asesinos y ostras fuera del mar
El otro día conocí, porque me mandaron a una rueda de prensa, a Nick Clegg. Para el que no lo sepa, es el líder del Partido Liberal británico, que es la tercera fuerza política de ese país y que, en breve, será la segunda, ya que el partido de Gordon Brown, el primer ministro, está cayendo como la espuma. Esto no viene a cuento, pero oye, me hizo ilusión haber conocido a un tío que puede ser primer ministro del Reino Unido (aunque sea a largo plazo). Dice que le gusta mucho Valladolid (qué va a decir el hombre, estando delante del presidente de la diputación) y que, sobre todo, le gusta la comida española y comer en general. ¡Ah, este es de los míos!
Y otra cosa que me hizo ilusión fue descubrir que cuando empieze la siguiente temporada de Dexter (mi serie favorita actualmente junto con Lost) van a hacer una serie animada en la página web paralela. que, además, va a contar con las voces de Micheal C. Hall (o sea, Dexter). Tengo ganas de entrevistar a este tío. Dexter, podrías venir a Valladolid, hombre!
Ya se que la entrada de hoy no viene mucho a cuento de nada, pero ya acabé mis quehaceres en el trabajo y me aburro. Me aburro mucho. Y, además, si a que desde mañana tengo cuatro días de descanso le suman lo que dice en el primer párrafo, hasta el miércoles no voy a poder escribir nada. Así que aquí me hallo, aburrido cual ostra que se aburre en el mar. Aunque la ostra por lo menos tiene todo el mar para disfrutar. En cambio yo estoy en una redacción que ocupa el piso de un edificio. Y no hay muchas más opciones que estar en mi mesa. Ý sería muy raro estar yendo y viniendo del baño cada poco. Así que nada, soy una ostra fuera del mar.